Todo sabe diferente cuando se hace con alegría.

“Yo me alegré con los que me decian, a la casa del Señor iremos” (Salmos 122:1).
Todo sabe diferente cuando se hace con alegría. Dios quiere gente con sabor, en Su casa, no gente desabrida. Ponle sabor a tu servicio a Dios y a otros. ¡Pongámonos nuestras mejores ropas, la mejor actitud, listos para comer de los manjares de Dios con alegría y sencilles de corazón este día!

Brother Phillip Nava, 31 de Ago de 2014