Si Fueren Destruidos los Fundamentos

“Si Fueren Destruidos los Fundamentos, ¿Qué Ha de Hacer el Justo?”
Salmo 11:3

Si eres uno de los afortunados por Dios para entender la Unicidad de Dios, acordémonos que esa poderosa luz llegó primero al pueblo de Israel. Recordemos incluso que la Gracia para nosotros los gentiles se cocinó en la casa de Israel, por eso dijo la salvación misma; el Señor Jesús, que la salvación viene de los Judíos (Juan 4:22). Esto no quiere decir que los judíos nos salvan, sino que nuestra salvación está conectada con ese pueblo y que si permitimos que se acomode en nosotros la arrogancia contra el pueblo escogido por Dios dicha por el apóstol Pablo (Ro. 11:25), corremos el riesgo de salir reprobados.

Como cristianos gentiles, nuestra humillación es probada con aceptar el lugar de prominencia profética que Dios le dio a ese pueblo: “Setenta semanas están determinadas sobre TU PUEBLO y sobre TU SANTA CIUDAD, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado” (Dan. 9:24-27).

Este tiempo de 70 semanas, equivalentes a 490 años, un día por año, que marca la dirección hacía el fin del tiempo, empezó con el edicto dado por el rey Artajerjes para re-edificar el Templo y la Santa Ciudad, termina con el regreso del Mesías en gloria. Las 691/2 semanas son literales y llegan hasta el sacrificio del Señor en el calvario. Con la conclusión del sacrificio de nuestro Señor empieza el tiempo simbólico de la Gracia, el cual es declarado con los términos: tiempo, tiempo y la mitad un tiempo. 42 meses y 1260 días; todas estas cifras coinciden con el tiempo de los 3 años y medio restante a la septuagésima semana de Daniel.

Este pueblo es la misma fibra con la cual han de cumplirse los eventos más portentosos del último tiempo, en el cual estamos viviendo. Sus batallas últimas son las que van a invitar el regreso del Mesías: “HE aquí, el día del Señor viene, y tus despojos (el pueblo de Israel) serán repartidos en medio de ti. Porque yo reuniré todas las gentes en batalla contra Jerusalem; y la ciudad (Jerusalem) será tomada, y saqueadas serán las casas, y forzadas las mujeres: y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será talado de la ciudad (Jerusalem). Después saldrá el Señor (En Su segunda venida), y peleará con aquellas gentes, como peleó el día de la batalla. Y afirmaránse sus pies en aquel día sobre el monte de las Olivas, que está en frente de Jerusalem á la parte de oriente: y el monte de las Olivas, se partirá por medio de sí hacia el oriente y hacia el occidente haciendo un muy grande valle; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el mediodía” (Zac. 14:1-4).

En ese día es cuando el pueblo de Israel reconoce al Mesías y el velo es removido: “Y le preguntarán: ¿Qué heridas son éstas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos” (Zac. 13:6).

El decir que ellos han sido remplazados, permanentemente o temporalmente por la Iglesia es una de las aberraciones escriturales más grandes que puede haber.
El apóstol Pablo; nuestro apóstol nos dice a los gentiles sus hermanos que son sus parientes en la carne: “Que SON israelitas, de los cuales ES la adopción, y la gloria, y el pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas; Cuyos SON los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén” (Ro. 9:4,5).

No permitamos que nadie mueva en nosotros o de nosotros, estos importantes fundamentos de saber quiénes son Israelitas y cuál es su importante enlace en el último tiempo y con la Iglesia. Si uno de ellos te rechaza, no te sientas mal, siguen siendo lo que Dios los hizo, Su pueblo (Isa. 43:21). Ese rechazo es indicativo de que son descendientes de los mismos que el apóstol Pablo extrañaba después de su conversión al evangelio de Cristo (Ro. 9:2,3).

Shalom!

Brother Phillip Nava, 31 Julio 2014