¿Qué fruto te da lo que crees?

Los resultados de lo que escogemos creer nos debe demostrar su origen, si ello verdad o es mentira. Por eso dice el Salmista en el Salmo 53:1- “DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: No hay quien haga bien”. Los resultados de nuestra necedad producen fruto.

Un personaje muy inteligente llamado Charles Darwin dijo que venimos de los changos, bueno, la verdad es que el que cree eso, llega el tiempo en que su vida se fusiona con lo que cree y su forma de vivir lo refleja. Los que en verdad aceptan y se ajustan a la Ley Divina del Creador experimentan cambios en su mente que los conectan estrechamente con el Creador y también su vida lo refleja. Por otro lado los que solo usan “la religión” para sacar beneficio y ventaja de ello, sus vidas reflejan lo opuesto a lo que reclaman creer.

La lógica misma nos provee la grafica de la creación, en la cual se pueden ver las huellas de un Creador. La indubitable realidad de que existe un Creador, mucho, mucho, mucho….más grande que nosotros, nos obliga a decidir aceptarlo o negarlo. No nos deja permanecer en medio.  Por ejemplo, el hecho de que ni siquiera podemos salir de la atmosfera, que cubre un poco mas de 70,000 pies de altura con nuestro propio oxigeno, porque ya desde esa altura empiezan a fallar nuestras facultades mentales. Todo esto nos dice que tuvo que ser un Creador quien organizó todo ello y que ese Ser debe ser mucho, mucho mas grande que nosotros Sus creaturas. El apóstol Pablo lo dice mucho mejor que lo que pudiera explicar yo: “Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables” (Rom. 1:19,20):

Y luego pensar en las distancias de billones de millas a la velocidad de la luz que cada estrella está una de la otra, sin mencionar las galaxias y toda la inmensidad del universo que se puede ver; sin hablar del universo que el hombre no ha podido ver con sus aparatos, pero sabe que existe. Y luego salir con la descabellada idea de que no hay un Creador y que todo se formó solo; solo un pensamiento oscuro puede conjugar tales ideas tan desordenadas y desconectadas de la lógica.

Increíblemente los “sabios” de este siglo han logrado llevar presas muchas mentes tras sus engaños de filosofías y muchos de ellos pensando haber descubierto algo nuevo o una sabiduría mas elevada se desvanecen en sus discursos (Rom. 1:21). Y cometen la blasfemia de querer investigar y estudiar al Creador en la misma forma en que estudian la materia. A raíz de ello son entregados a mentes depravadas (Rom. 1:24). Cabe pregunatar aquí: ¿Puede el barro entender al Alfarero? Solo una mente oscura y necia te dice que sí.

Cuidado jóvenes con los “sabios” de este siglo en los centros de estudio académico de las ciencias y todo lo demás. Examina sus declaraciones bajo el lente del Creador: Su Palabra.

No olvidemos que viene el día en que todo ser viviente sabrá y se doblará delante del que hoy muchos no logran ver y voluntariamente ignoran y niegan.

Shalom

Brother Phillip Nava, Sep-23-2013