¡Puras Víctimas!

Vivimos en un mundo lleno de victimas, ya no hay culpables. Todo mundo es victima. Por supuesto que sí hay verdaderas victimas de muchos abusos, pero he visto como muchos de ellos que han logrado levantarse de en medio de ese lodo cenagoso y triunfar sobre las marcas que sus verdugos les han dejado. Pero mi comentario va a los que usan de escusas para justificar sus vicios y  su mal comportamiento, diciendo: “yo soy así por culpa de mi papá, de mi mamá, de esta persona o la otra”. Podemos decir, en terminos generales, que se ha desarrollado toda una sociedad de “victimas”. Sin embargo, en completo contraste a esta prevalente mentalidad, en el realmo espiritual, todos somos culpables, por eso está dicho: “Por cuanto todos pecaron, y están distituídos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

El primer paso a la restauración es la admisión de nuestra culpabilidad, no de nuestra victimización. La humillación en manos del Alfarero Divino re-establece, restaura y re-edifica. Notemos que las estipulaciones biblicas están mucho mas acertadas de lo pensamos, porque no son letras y tinta solamente, sino mas bien es conocimiento del mundo invisible de Dios (Heb. 11:27) donde no hay ni se necesitan objetos materiales, visuales o audibles para identificar o entender lo que todavía no es realidad para nosotros los seres humanos. A mas de esto, mis ojos han visto personas físicamente inabiles, realizar cosas que requieren dedos, manos, píes, ojos, oídos y he quedado anonadado. Ahora si que como dijera nuestro anciano: eso es “el poder de la mente humana” en acción. Como contraste, he visto personas llenas de vida, fuerza física y completos en su físico que no pueden ni consigo mismo, mucho menos con los retos comunes de la vida diaria. Podemos entonces concluir que el poder mayor del ser humano radica en el cerebro y cuando eso se debilita y se hace flojo, todo lo demas sufre las concequencias trajicas de esa desactivación mental porque no tiene fuerza para pelear en contra de ningún pensamiento negtativo destructivo.

Conectémonos con la fuente de vida (Juan 17:38), salgamos de ese mundo de lastima y depresión y seamos en verdad mas que vencedores ( Romanos 8:37). Recordemos que la derrota y la victoria empiezan en nuestra mente. Ciñamos nuestros lomos mentales de verdad y justicia (Efesios 6:14, I Pedro 1:13). Levantémonos hermanos, rompamos las ataduras de la victimización, la lastima, el temor, tristeza, depresión y covardía, es tiempo de guerrear y vencer para ayudar a las verdaderas victimas. Animo mi hermano! ¿No tienes casa, no tienes carro, no tienes dinero? No te apures lo que nos espera no es de compararse con las limitaciones de este mundo. La verdad es que somos mas que billonarios y el diablo lo sabe muy bien! Levanta la cabeza, eres hijo del Rey de reyses y Señor de señores!!

Brother PhillipNava, Sept 13 2011