Mentes Débiles

Mentes Débiles
Santiago 1:8

Estamos atestiguando un síndrome increíble de mentes débiles. Mentes que no saben enfrentar un desagrie, mentes que no soportan ni aun un desprecio mínimo y que debido a su debilidad, reaccionan al todo ello en formas radical. El medio ambiente social en que vivimos hoy en día está debilitando muchas mentes y los resultados de ello son devastadores.

Los medios sociales alimentan el egocentrismo en muchos y los han hecho creer que la sociedad les debe algo. Hay expresiones que se acetpan, creen y se usan apasionadamente por muchos enseñadores de estos tiempos para trabajar las mentes de esta generación y debilitarlos, haciéndolos creer en ideas irreales de sí mismos (Gal. 6:3,4).

A raíz de este trabajo psícologico, hoy hay muchos presos de su propia “libertad”, usando su mismo libre albedrio para aprisionarse a sí mismos (Gal. 5:13) de sus imaginaciones y deseos iireales de sí mismo.

Veamos por un momento lo que esta libertad significa para esta clase de presos: “tengo libertad para salirme de las reglas y consejos de mis padres, para beber alcohol, para drogarme, tengo libertad para hacer lo que yo quiera hacer, sin darle cuenta a nadie”. En pocas palabras, lo que en realidad dicen estos cautivos, quizá sin realizarlo, es esto: “tengo libertad para destruir mi propia vida”, pensando, y bien convencidos de que todo termina con el fin de la vida física y que nada existe del otro lado de la muerte.

Nadie puede negar que siga aumentando, y aun entre los educados, el síndrome de suicidio,.. en ocasiones solo por el rechazo de mujeres, en otras ocasiones, porque alguien le dijo a una muchacha que esta fea, etc. Si eso no nos convence de la triste realidad de que muchas mentes ya han estado siendo debilitadas, no sé qué otra cosa nos podría convencer de ello. El dios de este siglo ha usado los elementos humanos ya de tiempo planeados, para la destrucción de muchas mentes.

Este proceso lo lleva a cabo el enemigo, primero con dividir la mente de la persona, poniendo duda en lo que antes estaba fuerte y seguro, así como se nos fue entregado (Ap. 2:4). Si el creyente no atiende a las señales de debilidad y no entiende que eso es una enfermedad mental que trabaja en forma progresiva, tomando terreno en la mente, lo cual con el tiempo convierte esa “una mente fuerte” en una “mente totalmente oscura por la incredulida”, de cierto que quedará expuesto totalmente a todo tipo de desvíos, siendo la depresión uno de las mas comunes en estos tiempos.

El eterno Dios tiene la medicina que fortalece nuestra mente para seguir caminando hasta llegar a nuestro destino. Él tiene alegría, dolor, risa, gozo, triunfo, situaciones imposibles, etc. todo para nuestra edificación, aun lo negativo que tuviéremos que pasar, tiene su propósito y final positivo (Ro. 8:28). Triunfos y aparentes derrotas, lo cual contribuye para elevarnos a un estado necesario de madurez.

En Dios todo tiene propósito, edificación y crecimiento. Nuestro anciano dijo en uno de sus cantos: “a veces que la prueba has puesto en mi camino y en vez de ser derrota ha sido bendición, pues ni por un instante Tú me has dejado solo y así Tú santa mano ha sido mi sostén, permite que mi vida yo ponga por servirte, que dentro de mi alma presentes siempre estén tus múltiples favores y tus misericordias que aun sin merecerlas, has tenido para mí”. Dice la Palabra de Dios que: “No os ha tomado tentación, sino humana: más fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar” (I Cor.10:13).

Recordemos las palabras del apóstol Pablo que nos dicen que “todas las cosas nos ayudan a bien” (Ro. 8:28). Todo es para nuestro crecimiento y madurez. El Padre celestial quiere que nosotros Sus hijos crezcamos y seamos maduros en esta jornada (Ef. 4:12-16). El profeta Habacuc tenía una mente poderosa, por eso exclamó: “Aunque la higuera no florecerá, Ni en las vides habrá frutos; Mentirá la obra de la oliva, Y los labrados no darán mantenimiento. Y las ovejas serán quitadas de la majada, Y no habrá vacas en los corrales; Con todo yo me alegraré en el Señor, Y me gozaré en el Dios de mi salud. El Señor es mi fortaleza, El cual pondrá mis pies como de ciervas, Y me hará andar sobre mis alturas” (Hab. 3:17-19).

Joven protege tu mente de los ataques que te han venido y de los que seguramente seguirán viniendo para debilitar tu mente. Pero también pídele a Dios fuerza mental para resistir al diablo en el día malo (Ef. 6:13). Sí se puede ser más que vencedor, aun en las peores situaciones (Ro. 8:37). Uno de mente poderosa dijo: “He aquí, aunque me matare, en él esperaré; pero defenderé delante de él mis caminos“ (Job. 13:15).

Fortalezcamos nuestra mente con la verdad y la justicia, así como nos instruye el apóstol Pablo: “Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia” (Ef. 6:14). También el apóstol Pedro nos insta a que protejamos nuestra mente diciéndonos: “Por lo cual, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesús, el Cristo, os es manifestado” (I Ped. 1:13).

No dejemos que el enemigo debilite nuestra mente, nutrámosla con la vitamina poderoso de la Palabra de Dios que dice: “Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Ro. 8:38,39). Solo mentes fortalecidas con el Poder de Dios, de Su Palabra y Su Espíritu Santo, podrán cruzar el rio de retos y ataques mas pesados del enemigo que se aproximan.

Shalom.

Brother Phillip Nava, Junio 24-2014