La Primera Acción Registrada en la Eternidad

“Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo; En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados: El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. Porque por él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y que están en la tierra, visible e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por él y para él. Y él es antes de todas las cosas y por él todas las cosas subsisten” (Colosenses 1:12-17).

Juan 1:1 – En el Principio
Etimológicamente principio deriva del latín principium ‘comienzo, primera parte, parte principal’ a su vez derivado de prim- ‘primero, en primer lugar’.

De acuerdo a lo datos bíblicos, lo primero que figura o que define movimiento y tiempo es el engendramiento y creación del cuerpo único y visible de Dios, la imagen de Dios, esa acción es el primer principio (Juan 1:1). Antes de ese principio nada había empezado, porque lo eterno de Dios como lo es Su Espíritu, no tiene principio porque todo lo cubre en distancia y espacio, pero Su manifestación visible antes de Sus primeras creaturas, siendo en el caso, los hijos y los ángeles y esto sucedió mucho antes de la creación de la materia sí tuvo principio. A ese primer Ser visible la biblia lo llama el Hijo y lo define como “la imagen” del Dios invisible. Y de Él también dice el apóstol que es el Primogénito o sea lo primero de todo lo creado y agrega el apóstol Pablo que ese Ser visible a los seres celestiales primero, “es antes de todas las cosas”.

Ahora, hablamos del “primer principio” porque hay otro principio y ese es el comienzo o inicio de la creación de la materia, hecha y compuesta de átomos y en ese mundo de materia puso o creó Dios al hombre, esta creación incluye a los dos primeros cielos (ya que la Palabra nos habla del tercer cielo, el cual es el paraíso); la creación de esos dos cielos es entonces el “segundo principio” (Gen. 1:1).

Hay que tener muy claro que todo, absolutamente e indiscutiblemente todo, fuera del Espíritu eterno de Dios, fue creado, así que el primer principio echa a andar todo lo creado y una vez más, ¿Cuál Principio?, el principio que sucedió antes que fueran creadas todas las cosas, ya fuere en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades, todo fue creado por Él (el único cuerpo de Dios) y para Él…”, antes de todo esto que se ve con los ojos del espíritu, del alma, con los ojos humanos, fue creado Su único cuerpo, a quien adoran los ángeles que vio Isaías profeta, Ezequiel y los antiguos a quienes se les fue dado el privilegio de verlo en Su gloría.

Finalmente, Dios no necesita manos para crear, no necesita ojos para mirar, no necesita oídos para oír, no necesita mente o cerebro para pensar ni necesita tiempo para ser, pero todas Sus criaturas si necesitamos verlo, oírlo y sentirlo para poder concebir Su presencia y por ello engendró Su cuerpo (Su hijo), para hacerse accesible a Sus criaturas.

Shalom!

Brother Phillip Nava, Marzo 18-2014