El Peligro de Tener en Baja Estima Las Verdades Divinas

“POR tanto, es menester que con más diligencia atendamos á las cosas que hemos oído, porque acaso no nos escurramos” (Heb. 2:1).

Si poseemos verdades eternas en nuestro entendimiento, cuidemoslas con nuestra vida. O sea santifiquemosnos, purifiquemosnos y usemos todos los componentes de nuestra vida para evitar que esas verdades sean recogidas de ti y de mí y nos conviertamos en liquido que se escurre y se pierde.

Sin esas verdades sustanciales somos menos que la vanidad. Por eso nos instruye el profeta Isaías diciéndonos que: “Como nada son todos los gentiles delante de él; y en su comparación serán estimadas en vanidad y en menos que nada” (Isa. 40:17). En el realmo eterno eso es lo que rifa mi hno./na. Está dicho que Dios no cuenta a Sus hijos, los pesa: “Todo camino del hombre es recto en su opinión; mas el SEÑOR pesa los corazones” (Prov. 21:2).

Lo que nos da peso espiritual es lo que hemos recibido de Dios. En el libro de Lamentaciones el profeta Jeremías nos describe la triste situación de sus hermanos y lo relata con gran lamento diciendo: “Todo Su pueblo buscó su pan suspirando; Dieron por la comida todas sus cosas preciosas, para entretener la vida. Mira, oh Señor y ve que estoy abatida” (Lam. 1:11).

Si vivimos desconectados o despreciando esos valores eternos solo estamos entreteniendo la vida, no estamos viviendo con propósito eterno. Entonces apreciemos, valoremos y vivamos de tal forma para no convertirnos en liguido que se escurre y se desperdicia por falta de la redoma de lo verdadero del eterno Dios quien no tiene verdad, Él es la Verdad, no muestra el camino, Él es el camino, no tiene vida, Él es la vida (Juan 14:6).

En un mundo lleno de mentira, fingimiento y apariencia que imperante es que halla gente de verdad, gente verdadera, gente genuina, gente que sepa y entienda los tiempos y que sabe las acciones que corresponden a estos tiempos peligrosos (I Cron. 12:32). La verdad innegable y lamentable es que también gran parte del cristianismo ha sido infestado con doctrinas de error y de engaño que solo entretienen (I Tim. 4:1-3) pero no preparan a sus oyentes para las ultimas cosas que habran de extremecer al mundo entero. Con toda esta evidencia negativa delante de nosotros tenemos la superante responsabilidad de levantar en alto la bandera de verdades eternas.

No dejemos que el diablo nos liquide o sea que nos convierte en liquido que se escurre. Escudriña, Estudía, Inquiere, Investiga, Analiza y Vive en la verdad, no en la mentira, el engaño y la desepción. Hay mucha tarea a la cual hay que atender, y si la corta vida que tenemos no es suficiente para logralo todo, ¿que será de nosotros si no usamos el poco tiempo que sí es nuestro y que podemos hacer uso de él para profundizar antes que se empiezen a bajar la agujas medidoras de la fuerza mental y corporal?

Dios quiera que cuando Él regrese nos encuentre haciendo así (Mat. 24:46). Ahora la pregunat es ¿Que dice nuestra forma de vivir acerca de nuestro aprecio hacia estos privilegios de tan Prestigiada Marca? (Ez. 9:4).

¡Amemos la verdad con nuestra vida, no solo con nuestra mente!

Shalom!

Brother Phillip, Julio 7 de 2014