DIOS ES UNO

“Es absolutamente imposible que los escritos del Nuevo Testamento contradigan los del Antiguo, mucho menos los del Toráh. Dios es solamente Uno. Lo ha sido y lo será siempre.” (Pastor E.V. Sr. del Libro Señor Jesús Nombre Supremo de Dios)

Esta verdad eterna de la Unicidad del Único y Absoluto Dios es inconmovible, nadie la puede cambiar. Los inventores de la trinidad lo hicieron, no bajo la guianza del Espíritu Santo ni los escritos de los apóstoles, sino con su propio intelecto; trataron de entender a Dios con su astucia y fueron confundidos (I Cor. 3:19,20, Gen. 119, I Reyes 22:22).

Los misterios de Dios en Su santa Palabra no se estudian con el intelecto sino con el permiso y temor de Dios. Entre otras enseñanzas falsas está la doctrina de la llamada “Santisima Trinidad” y si se toma el tiempo para investigar, se puede dar cuenta de sus raices. Esa doctrina no fue establecida en la reunión de los apóstoles, pastores y ancianos en Jerusalem, nunca podría ser tal cosa, fue en el primer concilio en la ciudad de Nisea, en el año 325, aproximadamente como unos 224 añs después del fallecimiento del apóstol Juan.

En este concilio se cumplió la profesía dicha por el apóstol Pablo quien dijo: “No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (II Tes. 2:3).

En esta reunión historica se manifestaro el establecimiento de estas dos representaciones de error como lo son “el hombre de pecado y el hijo de perdición” pero ahora dentro de la nueva religión establecida bajo reglas y condiciones humanas, exactamente lo que el Dueño de la Iglesia había prohibido cuando dijo a Sus discípulos: “Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad. Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor” (Mat. 20:25,26).

Cuando se desobedeció este mandamiento, se empezaron a desordenar las demás reglas y mandamientos para el orden de la Iglesia verdadera. Desde ese entonces se empezó a propagar la doctrina de la llamada “Santisima Trinidad” como doctrina oficial y se estableció que el que no creyere así debería ser perseguido y llevado al martirio.

Dios no es UNO porque creemos que es UNO, Él es UNO sin mi y sin ti. Nosotros somos los que nos beneficiamos en grande manera cuando lo entendemos, creemos y apreciamos, Si mañana no hubiera ni una sola persona que creyera esta contundente verdad, de todos maneras Dios es UNO. Dios no necesita nuestro voto para ser UNO porque desde antes que hubiera gente Él es UNO.

Si por misericordia de Dios lo entendemos, demosle gracias a Dios, apreciémoslo y vivamos honrando estas verdades eternas.

Shalom!

Brother Phillip Nava, Julio 18 de 2014