¿Cuál número marcas con tu Fé?

Nuestra fe es el teléfono, pero el que contesta la llamada es mas importante que nuestro teléfono. Podemos tener uno de los mejores teléfonos, pero si suena y suena y suena el timbre de nuestra llamada y nunca hay contestación ¿para que sirve nuestro teléfono?

Alguien dirá, ¿pero que no dice Hebreos 11:6 que “sin fe es imposible agradar a Dios”? La respuesta es que sí dice así, pero sabemos que la finalidad de esa fe debe ser que nos lleve a Él. Continua diciendo el escritor del libro de Hebreos que “es necesario que él que a Dios se allega crea que le hay (o sea que existe) y que es galardonador de los que le buscan”. Esto nos declara que el que busca a Dios debe usar la fe (el teléfono) para llegar a visualizar por medio de la fe, lo que no se puede ver con la vista humana y así convertir esa fe (ese teléfono) en un medio para hacer una cita personal con él que contesta y convertir nuestro conocimiento telefónico del que contesta nuestras llamadas en una relación personal, segura, cierta y permanente.

Hay muchas expresiones que inconcientemente desconectan la linea telefónico del cristiano con El Rey de reyes porque al recibir la respuesta a su petición, empieza a pensar que fue su fe (su teléfono) que hizo el milagro y dicen: “mi fe mueve montañas”, no es la fe nuestra sola la que mueve montañas, lo completo y correcto de esta mentalidad es: la fe en Dios, el Creador de todo, mueve montañas (problemas). La realidad es que nuestra fe (nuestro teléfono) desconectada de la linea de Quien contesta, no consigue respuestas verdaderas y confiables.

Hay muchos que tienen mucha fe sincera, pero en el error, y a raíz de ello, esa fe les ha conseguido mas error y confusión, porque inicialmente marcaron el número equivocado y hablan muchas veces con impostores (ángeles de luz) que desvían su corazón y mente de la verdad, dándoles mensajes erroneos.

Entonces la fe verdadera debe estar enfocada en el Verdadero Dios y la vida eterna para que consigamos la conexión genuina veradera que necesitamos. Asegurémonos entonces que estamos marcando el número correcto con nuestro teléfono (nuestra fe).

Shalom.

Brother Phillip Nava, 6 de Marzo de 2014