¿Dónde está la promesa de Su advenimiento?

(Por Pastor Efraim Valverde Sr) Esta pregunta la oyó el apóstol Pedro allá en los principios de la Iglesia. Después de 19 siglos seguimos oyendo lo mismo entre el cristianismo “profesional” que nos rodea. Son muchos los que hoy, entre nosotros mismos, piensan como los incrédulos del tiempo de Pedro apóstol. Pues lo que uno diga no es lo que vale, sino lo que uno haga. Y la frívola y “profesional” manera en que “sirven a Dios” esos muchos a que me refiero, es la innegable prueba de lo que estoy declarando.  (Léase I Co. 13:1-3 y Ap. 2:2-4).

Yo ya sé que“ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos” (Dn. 12:10) Por tanto este breve comentario va dirigido a los fieles hijos de Dios quienes, en medio del cristianismo de “apariencia  de piedad” (II Tim. 3:5) que nos rodea, viven hoy tratando de ajustar a diario sus pasos al molde ordenado por el Espíritu Santo (Léase Fil.2:3-5 y Stg. 3:17,18). Hoy son abrumadoras las portentosas señales que nos gritan que el Señor viene pronto. Los acontecimientos en Israel (que es el reloj del tiempo profético del Eterno), son el cumplimiento hoy de lo anticipado en Zacarías 12 versos 2 y 3 y capitulo 14 verso 2. Pues por éstas y otras muchas Escrituras más, Dios nos declara que el destino de todas las naciones (gústeles o no) está ligada con Jerusalem. La conmoción universal que prevalece hoy en todos los aspectos de la vida humana, política, económica, militar, social, moral, espiritual y demás, imposible me es enume-rar aquí., “los impíos”  no la ven, o la ignoran. Pero (la estamosviendo) “los entendidos”.

Ruego al Señor sostenga despiertos hasta el fin a Sus hijos fieles. Que no quiten su vista de estas profecías sobre las que ya mucho he estado llamando su atención. Así que por lo que toca “a los que se salvan, es a saber a nosotros” (I Co. 1:8), no importa el tiempo que pasare, y qué tantos fueren los que dudaren hoy, seguimos “esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo” (Tito 2:13). Y mientras esperamos “al Esposo”, “las vírgenes prudentes” (Mt. 25:1-12) seguiremos aquí sirviendo a estos mis hermanos “pequeñitos” (vs. 34-36).

Pastor Efraím Valverde Sr.

(Escrito por Pastor Efraim Valverde Sr. Publicado en la  Revista Internacional Maranatha, Vol 39 No. 16- Octubre 2009. Pág. 17).

Haz que corra la Bendición: Presiona LIKE y compárte este artículo.

Quizás también le interese:

You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>